Hay palabras que, de tanto repetirse, terminan perdiendo su significado. Se convierten en etiquetas. En consignas. En simplificaciones cómodas que permiten explicar realidades complejas con una sola frase. “Cuba es comunista” es probablemente una de las más repetidas. Se dice en debates políticos, en programas de televisión, en discusiones familiares, en redes sociales. Para unos es una acusación. Para otros, una defensa. Pero en ambos casos la frase suele usarse como si fuera una verdad evidente. El problema es que, cuando uno se toma la molestia de revisar qué significan realmente comunismo, socialismo y marxismo , la afirmación comienza a tambalearse. Y bastante. Para entender por qué, primero hay que hacer algo que en la política contemporánea casi nunca se hace: definir los términos . Marxismo: el punto de partida teórico Antes de entrar en materia, conviene recordar algo sobre el propio Karl Marx. El famoso filósofo que escribió uno de los libros más influyentes de la histo...
AHS Fabrica de tribus urbanas en Camagüey: identidad, marginalidad y el daño antropológico de una generación
Tribus urbanas en Camagüey: identidad, marginalidad y el daño antropológico de una generación De mikis, reparteros y otakus a metaleros, góticos, gamers y skaters: crónica cultural de una juventud que creció buscando identidad Cuando yo era adolescente en Camagüey existía algo que hoy parece casi una pieza de museo cultural: las tribus urbanas . No eran tribus en el sentido literal —nadie estaba viviendo en el monte ni cazando con lanzas— pero sí eran micro-comunidades juveniles formadas por gente que no terminaba de encajar en la corriente principal de la sociedad. En una Cuba donde el discurso repetía constantemente que todos éramos iguales , la realidad cotidiana mostraba algo distinto: la sociedad estaba llena de pequeñas diferencias culturales, estéticas y sociales. Cada grupo tenía su música. Su estética. Su manera de hablar. Y sobre todo, su manera de ver el mundo . En el Camagüey de aquellos años coexistían muchas de estas subculturas. Algunas dominaban la calle, otras s...